Miércoles de Sardina

Este día, se pone fin al carnaval de Herencia, simbolizado por una Sardina y el simbólico “Entierro de la Sardina”. En este último pasacalles, a las once de la mañana, los Herencianos salen acompañando a su “querida” sardina.

Es muy normal, ver a las mujeres ya mayores, vestidas de negro y recreando el entierro entre lloros. Al llegar a la sierra de San Cristóbal, la sardina es quemada y, como todos los años, Fontecha reza una “oración carnavalesca” por el alma de nuestro querido pez. Para alegrar los ánimos después de esta acción, es tradición invitar a sardinas asadas a fuego.

El Entierro de la Sardina en Herencia

El entierro de la sardina es una tradición del siglo XX, en la que las familias pasaban “una tarde de campo” generalmente en el paraje de la sierra de San Cristóbal.

La merienda campestre solía terminar con la degustación de una sardina, tradicionalmente “una sardina salá”, cuya raspa era enterrada en un pequeño agujero en el suelo.

Con la revolución carnavalera acaecida en la localidad a mediados de la década de los ochenta del pasado siglo XX los grupos de animación encabezados por la “Peña el Pitorro” en cuyas filas desfilaba el singular “Jesusillo” y “Topitu de Baratiyo” herederos de “La Pedriza”, dieron forma al desfile recreando un original cortejo fúnebre que desde la Plaza de Herencia hasta la sierra de San Cristobal portaba una gran sardina que sería posteriormente incinerada.

A lo largo de las últimas tres décadas singulares personajes herencianos han dado vida al desfile del Miércoles de Ceniza, y el pasado 2016 apareció la Asociación “Amigos de la Sardina” para encauzar todo lo relativo a los actos que ponen fin al carnaval herenciano.